Usted lee...
Ensayo

El círculo en Garmendia

Beatriz Pineda de Sansone
Barcelona, España, 2012

Julio Garmendia, el insigne escritor venezolano, ganador del premio Nacional de literatura en 1973 y Municipal de Prosa en 1977 convierte el humor, la imaginación y la ironía en pilares fundamentales de su obra. Julio Garmendia escribe La tienda de muñecos, su primer libro, en 1927 y veinticuatro años después, en 1951, su segundo libro aparece con el título La Tuna de Oro.

Si nos acercamos al Cuarto de los duendes presente en La Tienda de muñecos, presenciamos con asombro el juego de éstos en torno a Garmendia, su agitada danza en círculos; caemos ebrios con la botella vacía y los cabellos en desorden; recorremos la infancia y el azul con ilusión y miedo, nos estremecemos ante la posibilidad de nuestra irrealidad, de nuestra conversación con seres fantásticos. Duendecillos que se resisten al dominio absoluto de la razón o al de la mera realidad, descontentos y fatigados, deshechos en hilachas, círculos que nos revelan una preocupación interna por la eternidad y la perfección: globos, ojos movimientos circulares, plazas, hostias, círculo de oyentes, lunas. Signos que nos remiten a la sujeción de la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte.

El círculo, tan frecuente en la obra garmendiana es el símbolo universal de la eternidad. Como emblema divino, representa la perfección y la eternidad de Dios. Al círculo corresponde la rueda. El círculo como la rueda o la esfera es un símbolo de dinamismo psíquico.

Hornes Menghin, opina con respecto al estilo geométrico que es en primer lugar un estilo femenino. Tiene carácter femenino y lleva al mismo tiempo la huella de la disciplina y la domesticación.

El estilo geométrico se puede relacionar con el vigor y la delicadeza; opuesto al ascético y dominante, representado por el espíritu masculino. Decimos que el estilo de Garmendia es geométrico por la innumerable cantidad de figuras geométricas presentes a lo largo y ancho de su obra.

En el texto titulado Manzanita el autor nos presenta una gran cantidad de frutas con formas geométrica, la mayoría de las cuales constituye una representación del círculo y del óvalo.

En La Tuna de Oro, por ejemplo, encontramos que nuestro autor se ubica a sí mismo en una mesa cuadrada que está ubicada en el centro del amplio comedor del hotel, donde reside como pensionista fijo, y expresa ya pueden imaginarse cuántas cosas no vería pasar en torno mío. La Tuna, apunta, estaba llena de pasadizos, romanillas, rincones y vericuetos. En otras palabras, de líneas y ángulos intrincados.

Sólo aquellos que no han nacido en la esclavitud pueden arribar a la tierra prometida apunta el Éxodo (34:13-14).

El profeta que, aunque sea por un momento, se pone a sí mismo en el centro, demuestra que no está preparado para ser el guía en la libertad sino hacia la libertad.

En El Cuarto de los duendes Garmendia expresa:

Se escurrió por entre mis piernas al mismo tiempo que caían del techo innumerables duendecillos semejantes a él. Ágiles, inquietos y diminutos, figurillas absurdas y raras, de fisonomías imposibles de fijar, agitándose siempre con movimientos rítmicos a la vez que disparatados, acabaron por tomarse de las manos y encerrarme dentro de un círculo movible, danzando en torno mío.

Sus círculos se hacían más numerosos, rápidos y confusos.

Una especie de danza está denotada en el texto. La danza encierra gran variedad de significaciones simbólicas, especialmente, en su raíz más primitiva, racial o popular. Las danzas de iniciación a la pubertad, nupciales, guerreras, venatorias, macabras, etc. El autor parece aludir aquí a la celebración del inicio de una consagración, de un sacerdocio, profeta o guía.

Recordemos que el papel y función de los profetas, el primero de los cuales fue Moisés, es anunciar al hombre que hay Dios, y que el fin del hombre es llegar a ser plenamente humano. Esto significa hacerse semejante a Dios. Creer que la salvación individual va unida a la salvación de la sociedad. Su tarea es establecer una sociedad gobernada por el amor, la justicia y la verdad.

Veamos como Garmendia ejemplifica lo dicho anteriormente en esta cita tomada de Entre Héroes:

Practico mi deber, mi deber, no más, me dijo, para con mis semejantes del libro en la miseria o en la angustia. Salvarlos y ayudarlos: he ahí mi exclusiva preocupación de cada hora. Mejorar las condiciones de existencia de los habitantes (…), cambiar el régimen a que están sometidos los naturales del volumen, (…).      

El profeta es un revelador de la verdad; eso fueron Lao Tsé y Buda. Pero al mismo tiempo es un dirigente político, profundamente, preocupado por la acción política y la justicia social. Ambos aspectos presentes en el texto titulado Manzanita. Mientras el hombre elija el camino equivocado en su acción política, el profeta no puede dejar de ser un disidente y un revolucionario. Garmendia nos habla aquí de un cambio en las instituciones políticas, económicas y sociales de la nación, y esto, no es otra cosa que una revolución. El sufrimiento, dice Fromm, provoca la rebelión; la rebelión provoca la emancipación de la esclavitud; la emancipación de la esclavitud puede conducir eventualmente a la emancipación para una vida nueva. El profeta ve la inseparable conexión entre la fuerza espiritual y el destino histórico. El ve la realidad moral que subyace a la realidad social y política.

Como podemos apreciar, la identificación de Garmendia con los héroes y los duendes, presente, tanto en El Cuento Ficticio, como en El Cuarto de los Duendes es notoria. Garmendia asume la dimensión heroica del profeta, quien penetra el sagrado misterio del universo y lo revela. A su vez, evidencia su encantamiento entre los duendes, que no son, sino la representación simbólica del secreto divino, manifestado a todo el mundo, pero visto por muy pocos o por ninguno. De esa penetración, exhibida en El Cuarto de los Duendes, en El Cuento Ficticio, en La Narración de las Nubes, y en El Alma, regresará a comunicarnos las impresiones, a transmitirnos el conocimiento metafísico de las cosas. Esta identidad entre poeta y profeta, antes citada por Thomas Carlyle en Los Héroes, entendido este último como enviado de Dios se repite en Garmendia. En su obra están dadas las dos cualidades esenciales que caracterizan al profeta y al poeta: revelación de la divinidad y aprehensión de la belleza por medio de la palabra.

Anteriormente dijimos que el profeta es un revelador de la verdad, pero al mismo tiempo es un dirigente político, preocupado por la acción política y la justicia social. El dirigente político utiliza arte o traza para conducir un asunto o emplear los medios para alcanzar un fin determinado.

Nuestro poeta-profeta no puede dejar de ser un disidente y un revolucionario. En La Tienda de Muñecos, Garmendia nos revela que su padrino, muerto su abuelo, imponía a los muñecos el principio de autoridad y el respeto supersticioso al orden y las costumbres establecidas desde antaño en la tienda. Juzgaba su padrino, que era conveniente inspirarles temor y tratarlos con dureza a fin de evitar la confusión, el desorden, la anarquía, portadores de ruina, así en los humildes tenduchos como en los grandes imperios. De esta forma fue educado nuestro autor, ya que él era la persona que heredaría el gobierno de la tienda.

El padrino de Garmendia opinaba que Heriberto, el mozo que servía en el negocio, se podía equiparar con los peores muñecos de cuerda y le trataba igual que a los maromeros de madera y los payasos de serrín, muy de moda entonces. Pensaba también, que Heriberto no tenía sesos y que en el constante comercio había terminado por adquirir costumbres frívolas y afeminadas. De forma que, a los muñecos que habían salido de la tienda alguna vez, llevados por la mano del joven, acabó por separarlos de los demás, sospechando, tal vez, que habían adquirido hábitos perniciosos.

El verdadero fin del poeta, apunta Aristóteles en la Política (Poética. Pág. 363), no es sino aprovechar introduciendo las virtudes y extirpando los vicios de los ánimos de los ciudadanos. Y esto lo consigue purgándolos de aquellas pasiones de las cuales nacen y dependen muchas de las cosas adversas. Este aspecto es notorio en el texto titulado Manzanita, particularmente, en la conversación que sostuvo el señor Coco con el Mamey a la hora de respaldar, moralmente, a la Manzanita criolla cuando comenzaron a llega las hermosas y sonrosadas manzanas del norte.


Beatriz Pineda de Sansone, ítalo-venezolana nacida en Maracaibo, en 1953. Egresada Summa Cum Laude en Letras, con Maestría en Literatura Venezolana, por la Universidad del Zulia, es escritora y animadora cultural. Realizó el Curso Técnico de Educación Infantil, promovido por el Instituto Profesional de Estudios de la Salud de Madrid. Creadora del programa cultural educativo La Hora del Cuento (1998), acogido por universidades, centros de arte, museos y colegios de Maracaibo, Venezuela; y de la Fundación Taller Literario Infantil Manzanita (1994) con el propósito de incentivar los hábitos de lectura en niños y jóvenes y desarrollar su capacidad crítica ante la literatura, el arte y la vida. Ha vivido en los Estados Unidos, Italia y España, donde colabora con el Blog de Lectores del diario digital La Vanguardia. Finalmente, fija su residencia en la ciudad de Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España. Ha publicado: Desde otro rayo (poesía), 1972; Las memorias del maestro Ramiro (cuentos), 1979; Desvelos y añoranzas (poesía), 1980; Los ojos de la montaña (relatos), 2011. Tiene inéditos La Hora del Cuento. Capítulo Venezuela (ensayo), Una niña de mi edad (novela), Un nogal para el rey (biografía de Carlos III), La razón que no cesa de soñar (artículos y ensayos breves).

Inquietos por la lectura

beasansone@hotmail.com

En País Portátil:

Relacionado en País Portátil:

Descargar PDF

Acerca de paisportatil

Editor: Monzantg // Comuníquese con nosotros: revistapaisportatil@gmail.com

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 146 seguidores

%d personas les gusta esto: