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Arte, Entrevista, Música

«En Kiev me bajaron de la mata»

Entrevista al maestro Franklin Pire para País Portátil
por José Ángel Núñez
Maracaibo, lunes 21 de noviembre de 2011

Desde que tengo uso de razón hago música. Creo que comencé a los tres años. Tenía inquietudes por el canto, y uno de los primeros instrumentos que manipulé fue el cuatro. El piano fue más adelante. Mi mamá se iba a trabajar y yo estudiaba escondido. Un día de las madres saqué el cuatro y le di una serenata. Entonces supo que dejaba solos a mis hermanos por ir a estudiar, y me echó una paliza y me partió el cuatro. Luego tuve mucho apoyo de mi familia, en especial de mi papá.

No me mueve la inspiración.

Uno tiene que obligarse a trabajar.

La música no se mide ni por lo académico ni por lo popular. La música es la música, solo que cada género tiene diferentes formas de hacerse.

En la cátedra trabajamos la técnica. No niego que soy duro con los estudiantes al momento de aclarar la situación o cuando falta el compromiso. He recomendado muchas veces cambiar de carrera porque todavía están a tiempo: Pocos son los escogidos.

Pero cuando estoy en el «Aula T», es para compartir con ellos. Siempre estamos hablando sobre música, siempre compartimos la música. Puedo decir que en el «Aula T» he dado muy buenas clases. La cátedra es la que hace la diferencia y yo aprendo de mis alumnos. Somos amigos.

Si como tú dices, me convertí en un personaje en la UNICA, creo que es por la música: ahí están las obras, la música, mis cátedras, mis alumnos.

¶                                                                           

Mamá me dijo: «yo a usted lo parí solo y andará solo». No sé si tomar eso como una maldición, pero creo que tenía razón.

Un músico es universal cuando no se amarra a nada. Respeta la estilística de cada quien, el lenguaje de cada quien; mira lo que hay en el folclor y termina aceptando o no un tipo de música.

Conozco personas que fueron muy bien formadas, pero quedaron amarrados a su maestro, a lo que dicen otros. Uno tiene que soltar la teta. En música, tu individualidad es lo que te hace diferente.

El jazz es una alta categoría de la música. Hago jazz y tengo gran pasión por el cultivo de este estilo. Sobre todo porque viene del negro, aunque, claro, no es negro solamente, es una gran mezcla. Para mí el jazz no es un escape; dentro de la música, para mí el jazz es mi mayor libertad.

Pero un músico no puede encerrarse en una sola categoría. Veo la música de otra forma. Por ejemplo, para mí no existe la gaita, sólo existe la música. Estudiamos los géneros porque hay que hacerlo. Hasta aquellos sistemas que no manejamos, pero debemos comprenderlos, como la Pentatónica china o el Ragas de la India; es decir, música fuera de lo que es la música occidental.

La música no es solo lo que suena en la radio.

Maracaibo es una gran paleta musical, pero hay algunos músicos que sólo hacen música para el comercio. Me han encargado trabajos, y me dicen, por ejemplo, «Maestro, haga un arreglo, pero escuche primero esto que está sonando». Y a mí esa condición no me gusta, no sirvo para eso. No escribo así, busco dentro de mí mismo sin subordinarme a «esto que está sonando».

A la gaita zuliana no le falta nada. Las gaitas del conjunto Barrio Obrero, por ejemplo, o la gaita «El barrio de mis andanzas» son muestra de buena música. Cada primero de enero hago gaita con mi familia, y salen temas como «Bandera»; salen gaitas del conjunto Rincón Morales, música maravillosa. Pero existe otro tipo de gaita, por ejemplo «La Chupa Chupa» o «En mi rancho está la razón de mi existencia…». Con todo el respeto que le tengo al maestro Astolfo Romero, eso no puede ser.

La música está para la trascendencia, para mucho más.

Creo que la gaita zuliana no ha agotado nada, pero hay compositores y conjuntos gaiteros que se han quedado en lo más parasitario del mercantilismo. Pero si tú escuchas, insisto, a Barrio Obrero, la última producción es excelente.

Supe del poeta Eugenio Montejo primero por su poesía, regalo de una gran amiga. Luego lo conocí aquí, en la Universidad Católica Cecilio Acosta, aquí en la UNICA, y eso fue un regalo maravilloso.

Cuando era estudiante en Ucrania, en la clase de Composición Coral tenía que escribir y me gustó tanto la poesía de Montejo que fui traduciendo sus poemas. Tuve que hablar con un traductor que, aunque no era poeta, me ayudó.

En Kiev me bajaron de la mata. Yo pensaba que era genial y resulta que no. No tenía nivel para el Conservatorio. Me bajaron dos años para la escuela menor, por eso estuve 7 años, no pude entrar directamente al Conservatorio, pero tuve unos maestros maravillosos.

Viajar es crecer. Durante esos siete años en Kiev, tomaba vacaciones viajando por Europa: era mucho más barato que venir a Venezuela, por eso, en siete años solo vine dos veces a Venezuela.

Viví en Viena, Budapest, Praga y en Alemania. Compartí con músicos de alta categoría. La experiencia que me deja Rusia: el alto sacrificio por la música lo es todo. Pero me ponen a freír un huevo y lo quemo; arroz, y lo quemo más rápido todavía.

De Kiev me quedó la escuela. Es una escuela que no traiciono. También me quedaron buenos amigos que quisiera volver a ver.

De Kiev me traje mi manera de hacer música, mi lenguaje en la música. Mis maestros me dijeron: «hay que buscarse, ya tiene la técnica, ahora búsquese». Ésa es mi escuela.

Sobre Gustavo Dudamel: es una persona que no desaprovechó ninguna oportunidad, es un alto profesional. Sobre el maestro José Antonio Abreu: es el papá de la mantequilla, el papá de los helados, pues.

Ése proyecto es muy ancho, se le ha dado el apoyo. Dudamel es producto del maestro Abreu.

Siempre he dicho: al momento de partir, olvídense de este cuerpo y no tengan de él cuidado. Pero algo agradezco: acuérdense de mí cuando estén frente al altar del Altísimo; agradezco una oración.


La banda Cool Jazz Session nace el 12 de febrero de 2010. Ese día nos reunimos a tocar con seriedad, hicimos cosas interesantes, y de ahí tomó forma el proyecto. Pero puedo decir que tardé un año para decidirme, porque mi interés era otro: escribir el Cuarteto Número 2.

Nace la banda y sale el nombre: Cool Jazz Session. El Cool Jazz es un género del Jazz que sembraron Miles Davis y John Coltrane. Es un Jazz que se hacía en Los Ángeles, era la antítesis del Bebop, con solos mucho más agresivos. El Cool Jazz era más calmado y mucho más profundo. Pero tomo la palabra Cool por Chévere, por buena nota. Nosotros hacemos Latin Jazz, Cool, Bebop. No nos enfocamos en una sola estilística del Jazz.

Si de toda la música tuviera que escoger una sola cosa, escogería a Bach. Johann Sebastian Bach ha sido el músico más prolífico. Escribió 1700 obras, más las que se perdieron, entre grandes y pequeños formatos. Por ser el padre de la tonalidad, nuestro sistema tonal viene de él. Ha sido el músico que más ha influenciado toda la música occidental. Si tomamos el folclor venezolano, por ejemplo, que está en seis por ocho, y agarras el Preludio en Do Sostenido menor, es lo mismo: seis por ocho. Ya Bach no es alemán, Bach es universal. Escuches Jazz, Rock, música venezolana, te vas a encontrar con su influencia. Por eso me quedo con Bach.

Muchos amigos creen que «Sofrito»  es mío, pero ese tema es de Mongo Santamaría. Yo solo tomé los ingredientes, añadí unas cosas y con la Cool Jazz Session, los arreglos los hice después, y como comienza con Mozart, es como unir dos universos que son los mismos. Comienza con la Fantasía en Re menor, incluso donde la dejo yo que es la cadencia se convierte en Son Cubano y cuadra porque es la misma tonalidad. Entonces soy justo con Mozart, justo con Mongo y justo conmigo mismo.

Hay buena y mala música, pero la mala no deja de ser música. Si tiene el contexto y los ingredientes, sigue siendo música.

Pero mala música.

El maestro Franklin Pire nació en el estado Falcón, al norte de Venezuela. Residenciado en Maracaibo, es Músico (Compositor, pianista, docente y teórico) egresado del Conservatorio Estatal Pyotr Ilich Tchaikovski, en la ciudad de Kiev-Ucrania, en 1996, donde —con las más altas calificaciones— obtuvo los títulos de «Especialista en Composición» y «Profesor de Teorética Musical»; además obtuvo un Master en Bellas Artes, en la Universidad de Ucrania.

Al regresar a Maracaibo, en 1997, trajo 25 piezas sinfónicas compuestas, de las cuales —en mayo de 1996, en Kiev— había estrenado su poema sinfónico El fenómeno humano, sobre el libro de Teilard de Chardin, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Ucrania, bajo la dirección del maestro Víctor Plaskina, y que fue su Trabajo de Grado como compositor.

Ha compuesto piezas para coros, ensambles instrumentales y orquestales. Destacan el Cuarteto para Cuerdas «El loco», la Sonata para Piano Nº 1, Misa brevis para Coro mixto, el ciclo para Coro mixto «La terredad de un pájaro», sobre poemas de Eugenio Montejo; el Concerto Grosso para dos violines concertantes, cuerdas y clavecín, O Salutaris Hostia para Coro Mixto, el ciclo para Soprano Lírico, Soprano Soubrette y Piano sobre poemas de Lilia Boscán de Lombardi, la Cantata en estilo Barroco sobre textos del Padre Garin y el Poema Sinfónico Don Quijote, estrenado el 25 de septiembre de 2005 por la Orquesta Sinfónica de Maracaibo con la dirección del Maestro Havid Sánchez.

Su música ha sido utilizada en producciones audiovisuales entre las que destacan el cortometraje Un día de pesca, el tema del programa En Plural; además de participar como pianista en el tema principal estrella de la película Joligud, del compositor Daniel Castro. Se desempeñó como Director de la Escuela de Música de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA), entre los años 2002 a 2005. Actualmente es profesor de la UNICA en las cátedras Análisis Musical, Física Acústica, Arreglos Corales, Formas Musicales, Armonía y Contrapunto, además de ser docente del Conservatorio José Luis Paz.

Referencias:

  • Ocando Yamarte, Gustavo (2001). Historia del Zulia. Segunda Edición. Maracaibo.
  • Hernández, Luis Guillermo y Jesús Ángel Aguirre (1999). Diccionario General del Zulia. Maracaibo, BOD (Banco Occidental de Descuento).
  • Wikipedia. «Franlin Pire»

José Ángel Núñez nació en Maracaibo, en 1984. Con estudios en Comunicación Social por la Universidad Católica Cecilio Acosta, ha sido reportero y es músico.

jose.nu.silva@gmail.com






En País Portátil:

Monzantg y Alexandra Perdomo, de País Portátil, con el maestro Franklin Pire

El maestro Franklin Pire & Cool Jazz Session en concierto en el exterior de la Universidad Católica Cecilio Acosta

«A walk to remember», un homenaje al Cool Jazz y al Bebob, una fusión de dos momentos estilísticos del jazz.

Acerca de paisportatil

Editor: Monzantg // Comuníquese con nosotros: revistapaisportatil@gmail.com

Comentarios

3 comentarios hacia “«En Kiev me bajaron de la mata»”

  1. Que bello <3

    Publicado por Andrea C. López S. | noviembre 27, 2011, 9:24 pm
  2. Un Gran Maestro, no se diga mas!

    Publicado por Luis Caraballo (@Luis_Relax) | noviembre 28, 2011, 12:14 am
  3. Comparto su comentario sobre “El barrio obrero de cabimas”. excelente modelo a seguir. La actualidad solo muestra una amplia gama de Gaita comercial que limita considerablemente la calidad de la musica.

    Publicado por Leguis Reyes | diciembre 4, 2011, 7:40 pm

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